Oblak detiene un disparo del Liverpool. FOTO: Atlético de Madrid

El Liverpool firmó un vibrante arranque de su campaña en la Champions League al derrotar por 3-2 al Atlético de Madrid en Anfield, en un duelo que tuvo de todo. Una derrota dolorosa para los rojiblancos que no inicia de la manera deseada en Europa.

Un inicio perfecto de los de Arne Slot en Europa

Desde el pitido inicial, los reds se impusieron. En apenas cuatro minutos, Andrew Robertson metió la pierna en un disparo de falta de Mohamed Salah para sorprender por completo a Jan Oblak. Apenas dos minutos después, el egipcio desbordó entre varios defensores del Atleti, recibió un pase y definió con maestría para hacer el segundo gol antes de que el equipo visitante asimilara el golpe inicial. Un inicio paupérrimo para los de Simeone cuyo planteamiento se fue al traste en el primer cuarto de hora del encuentro.

Pese al mal inicio, lejos de venirse abajo, reaccionó. Marcos Llorente recortó distancias justo antes del descanso con un remate potente desde dentro del área tras una gran combinación de los rojiblancos.

Marcos Llorente anotó otro doblete que no sirvió de nada

En la reanudación, los rojiblancos siguieron presionando en busca del empate y, aunque la mejoría respecto a la primera mitad era evidente, los colchoneros no conseguían materializar las llegadas. A pesar de las ocasiones de los colchoneros, el equipo inglés mantenía el dominio del encuentro, pareciendo tener el control absoluto del marcador.

En el minuto 81, Llorente volvió a aparecer en un lugar en el que se reconvierte. El madrileño disparó de volea desde fuera del área batiendo a Allison Becker para anotar el empate a 2. Otro doblete un lustro después de su gran actuación en Anfield para igualar un encuentro que parecía perdido tras el mal arranque de los de Simeone.

Tras el empate, los ingleses reaccionaron y buscaron en los últimos minutos el gol de la victoria de forma desesperada. A pesar del poco tiempo restante, el Liverpool se percató que a balón parado el conjunto madrileño sufría mucho. En el descuento, Van Dijk superó por alto a la defensa colchonera para marcar el 3 a 2 definitivo que deja al Atlético con la sensación amarga de no haber cerrado la remontada tras un esfuerzo notable e insuficiente.