Koke celebra junto al equipo la victoria. Foto: Álex Ortiz (Propias).

El Atlético de Madrid arrolló al Real Madrid con un contundente 5 a 2 en el Metropolitano en la séptima jornada de LaLiga EA Sports. Los de Xabi Alonso suman su primera derrota de la temporada en un derbi de euforia rojiblanca al sumar su primera manita al eterno rival tras 75 años.

Una primera mitad local que mantuvo con vida a los rojiblancos

El partido arrancó con una intensidad frenética. En el minuto 14, Robin Le Normand de cabeza adelantó al Atlético tras un saque de falta. Sin embargo, el Real Madrid reaccionó con contundencia de forma bastante rápida. Kylian Mbappé igualó el encuentro en el minuto 25 tras una gran combinación blanca asistido por Arda Guler. El futbolista turco marcó pocos minutos después tras una jugada en la que Vinicius Jr aprovechó un error de Le Normand.

Cuando parecía que el Madrid iba a lograr controlar el marcador, el Atleti metió una marcha más. Dos jugadas ayudaron a aumentar la confianza colchonera, con un disparo al palo de Julián desde la frontal y un gol anulado con el VAR por mano de Lenglet. En el descuento de la primera mitad, Alexander Sorloth se adelantó a Huijsen para cabecear un centro que no pudo detener el portero belga. Con el 2 a 2, se llegó al ecuador del encuentro.

Los de Simeone se gustan en una tarde histórica

En la segunda parte, el torbellino rojiblanco fue imparable. Nada más empezar, los de Diego Pablo Simeone disfrutaron de un penalti tras una patada de Guler a Nico González en la cara. El lanzamiento lo asumió Julián Álvarez, quien se vengó de su penalti anulado en la eliminatoria de Champions League de la temporada pasada, para adelantar a los rojiblancos nuevamente.

La sentencia llegó tras cumplirse la hora de encuentro. Un tiro libre directo de la Araña lo ejecutó directamente a la escuadra para poner el 4 a 2 y desatar la locura en las gradas del Metropolitano. Como broche al partido, cuando se acercaba el final, Antoine Griezmann recibió un pase de Álex Baena y definió para dejar el 5‑2. Una victoria que supone mucho más que tres puntos para el Atlético de Madrid al ser un golpe de autoridad que reactiva la ilusión de su afición.