Diego Pablo Simeone desesperado en una accióno. Foto: Álex Ortiz (Propias).

El Atlético de Madrid sumó un punto en Balaídos tras empatar a 1 contra el Celta de Vigo en la octava jornada de LaLiga EA Sports. Los colchoneros llegan al parón de selecciones de octubre sin conocer la victoria a domicilio hasta el momento.

Un buen inicio rojiblanco estropeado por la roja de Lenglet

El choque arrancó de forma inesperada para los locales. En el minuto 6, una jugada bien construida por el Atlético terminó con un centro desde banda y un envenenado remate que Starfelt desvió en propia puerta, poniendo el 0-1 a favor de los visitantes.

Parecía que el Atleti tenía el control, pero el desarrollo del primer tiempo cambió radicalmente con la roja a Clément Lenglet en el minuto 40, tras llevarse la segunda cartulina amarilla. Quedarse con diez hombres tan pronto trastocó los planes de Simeone. Ya en inferioridad numérica, el Atlético intentó aguantar, pero el Celta se creció con la posesión.

En la segunda mitad, el conjunto vigués dominó el balón y acumuló varias ocasiones peligrosas. La insistencia local obtuvo su premio en el minuto 68, cuando Iago Aspas aprovechó un rebote tras un disparo al palo para empujarla al fondo de la red y equilibrar el marcador. Tras el gol, el Celta buscó el gol que completara la remontada, pero la defensa rojiblanca resistió hasta el final. El Atlético se defendió con intensidad, mantuvo orden y no concedió demasiadas ocasiones claras. Aun así, le faltó la profundidad ofensiva necesaria para volver a inquietar la portería gallega.

Pese a jugar la mitad del partido con un hombre menos, el Atlético logró puntuar, pero también dejó escapar una victoria. El Celta, por su parte, mantiene su racha de empates, con cinco en siete jornadas de Liga. Al final, Balaídos decidió frenar al Atleti con un empate trabajado para un equipo que mejora, pero al que aún le cuesta vencer lejos del Metropolitano.