El Real Madrid llegaba con urgencias a Atenas tras la derrota en Anfield. El equipo entrenado por Xabi Alonso resucita a tiempo en Atenas y encarrila el Top 8 tras empezar perdiendo el partido con el gol de Chiquinho.
Olympiacos salió valiente
El conjunto de Mendilibar salió valiente. Llevado en volandas por la afición, el Olympiacos tuvo varias llegadas al área. En el minuto 2 un centro de Podence que no encontró destinatario. En el minuto 4 una volea de Chiquinho desde fuera del área y en el minuto 7, el jugador de Santo Tirso lo volvió a intentar.
A la tercera fue la vencida
Chiquinho no se rindió y en el minuto 8 puso por delante al Olympiacos. Una combinación con El Kaabi en la frontal, ante la que defensa del Real Madrid se quedó mirando. El portugués remató con la derecha, raso, donde le duele a los porteros. La estirada de Lunin fue inútil y el conjunto heleno se ponía por delante.
Huracán Mbappé
El Real Madrid parecía un poco noqueado tras recibir el gol. Al conjunto blanco le costó reponerse del tanto unos minutos, pero cuando lo hizo, pasó por encima del Olympiacos. El vendaval se personificó en la figura de Mbappé, que anotó un hat-trick en siete minutos. El segundo hat-trick más rápido de la Champions después del de Salah al Rangers en 2022. El primero de ellos llegó en el minuto 22. Un pase espléndido de Vinicius con el exterior dejó solo a Mbappé ante Tzolakis. El delantero parisino definió como mandan los cánones para empatar el partido.
El gol del empate sentó muy bien al Real Madrid, que empezó a presionar arriba y a recuperar la pelota en una altura muy alta del terreno de juego. El segundo de Mbappé llegó en el minuto 24. Pase filtrado de Trent a Güler que, casi de memoria, puso un centro que, más que un centro, era un caramelito a la testa de Mbappé, que remató como un auténtico killer para poner el 1-2. Séptima asistencia del turco, séptima asistencia para Mbappé.
Kylian y el Madrid no se detuvieron ahí. En el minuto 29, Mbappé completó su triplete. Camavinga recuperó en campo rival, le metió un pase perfecto a Mbappé que aguantó a las mil maravillas para no caer en fuera de juego, y el francés desde el flanco izquierdo del ataque madridista remató por abajo al palo más alejado de la portería de Tzolakis. 1-3 en un visto y no visto.
Al Madrid le anularon el cuarto en la primera parte
En siete minutos el Olympiacos había sido víctima de la necesidad del Real Madrid. En siete minutos el Giorgios Karaiskakis había pasado de la euforia a la incredulidad, y pudo ser peor. Al Real Madrid le anularon un gol de Vinicius, por fuera de juego previo de Mbappé. Quedaba mucho todavía, quedaba una segunda parte muy loca.
El Madrid no empezó mal, pero el Olympiacos volvió a marcar
El Real Madrid saltó al campo en la segunda parte con una novedad en forma de cambio. Se quedó en la caseta Eduardo Camavinga y entró Ceballos, parece más que fue por molestias del francés que no por una decisión puramente táctica.
En el minuto 48, Vinicius lo intentó desde la frontal y su disparo se fue rozando el palo izquierdo de la portería helena.
En el minuto 52, Taremi recortó distancias con un portentoso remate de cabeza a centro de Hezze. Golazo del delantero iraní y El Pireo volvía a venirse arriba.
Defensas blanditas
Ambas defensas demostraron que el fuerte de los equipos, por lo menos en este partido, estaba más en atacar que en defender. A Carreras se le vieron las costuras. Evidentemente él no es central y el segundo gol de Taremi lo evidencia. En el caso del Olympiacos, Rodinei fue un coladero y no supo en ningún momento del partido por dónde le llegaba Vinicius.
Efervescencia griega que la disipó Mbappé
Tras el 2-3 el Olympiacos intentó apretar, venirse arriba y encender al campo. Quedaba mucho tiempo y el partido no tenía control ni un dominador claro. El Madrid intentaba echarle cloroformo, pero Olympiacos estaba muy intenso.
En el 59 tuvo que acudir el bombero en Atenas, el dios del Partenón, haciendo del Giorgios Karaiskakis su Acrópolis. No era otro que Mbappé que, tras un jugadón de Vinicius en el que destrozó a Retsos, remató a puerta vacía para poner el 2-4 y calmar un poco el arreón del conjunto griego.
El Madrid renunció al intercambio de golpes
A raíz del 2-4 y con media hora por jugar, el Madrid intentó calmar el partido. Posesiones más largas, más precavidos a la hora de salir al ataque y cerrando más los espacios.
Bellingham, que había sido baja por una sobrecarga en el sóleo, entró al campo por Arda Güler para guardar el esférico.
Los acercamientos del Olympiacos en este tramo de partido eran un poco más tímidos y desde luego, con menos acierto.
Llegó el 3-4 y el canguelo
Con un jugador como El Kaabi en punta, el equipo rival no se puede relajar. Eso, y algún fallo defensivo, le pasó al Madrid y le costó un gol que no iba a dejarles tener un final de partido cómodo. En el minuto 81, otro centro lateral, esta vez desde el costado izquierdo del ataque griego, Carreras y Tchouaméni cubriendo a nadie y El Kaabi facturando. 3-4 vaya partidito.
En el 89 la tuvo Hezze para empatar, lo que hubiera convertido este partido en una cosa paranormal.
Al final, partidazo de los que gusta más al espectador neutral que al entrenador y aficionados de los equipos, pero partido Champions y el Real Madrid resucita a tiempo en Atenas.
Próxima jornada
El Real Madrid recibirá al Manchester City el miércoles 10 de diciembre a las 21:00 en el Bernabéu.
Por su parte, Mendilibar y los suyos viajarán hasta Almaty para enfrentarse al Kairat el martes 9 de diciembre a las 16:30.
