El lateral pepinero salió lesionado en el encuentro ante el Almería. Foto: Álex Ortiz (propias)

Rubén Peña volvió a caer. El lateral del Leganés, que arrastra varios problemas físicos en los últimos años, tuvo que ser sustituido ante el Almería tras sentir un dolor claro en la parte trasera del muslo.

El club todavía no ha publicado un parte médico oficial. Aun así, las primeras impresiones apuntan a una baja de unas dos semanas. Sin embargo, su historial obliga a ser prudentes. Peña ya ha sufrido varias lesiones en los isquiotibiales, incluida una muy grave en 2023 que lo dejó tres meses fuera. Por ello, la preocupación no es solo la lesión actual, sino la posibilidad de que sea más seria de lo que parece.

¿Cuál es la posible lesión?

La zona del dolor encaja con una lesión en los isquiotibiales. Este tipo de dolencias, también conocidas como “tirón” o “rotura de fibras”, se dividen en tres grados. Grado I: microlesión, molestias leves y pérdida mínima de fuerza, Grado II: rotura parcial, dolor notable y limitación clara y Grado III: rotura completa del músculo o del tendón, que implica una larga recuperación.

Aunque se hable de dos semanas de baja, el historial de Peña hace pensar que podría llegar a ser una lesión de grado II. Este tipo de daño es habitual en jugadores con antecedentes y suele requerir entre 4 y 8 semanas de recuperación.

Los especialistas en medicina deportiva coinciden en algo: un futbolista con lesiones previas en los isquiotibiales tiene más riesgo de recaer. Y la literatura científica recuerda que estas lesiones presentan un porcentaje de recaídas muy alto.

Una baja muy sensible

Rubén Peña estaba siendo uno de los jugadores más fiables del equipo pepinero. Su ausencia llega en el peor momento posible. El Leganés atraviesa una mala racha y esta lesión añade un problema más a una plantilla que no logra estabilidad. Además, sus sustitutos no han ofrecido el rendimiento esperado, lo que agrava la situación.

La baja de Peña no afecta solo al plano defensivo. Su capacidad para proyectarse en ataque, su experiencia y su liderazgo dentro del vestuario eran claves para el sistema de Paco López. El técnico pierde a un futbolista que aportaba equilibrio y profundidad, y el equipo pierde una de sus principales vías para generar peligro por banda. En un contexto en el que el Leganés necesita resultados urgentes para recuperar la confianza y salir de la zona comprometida, quedarse sin uno de sus pilares supone un golpe especialmente duro. A falta del parte médico oficial, crece la inquietud en Butarque.