El Estadio Municipal de Butarque acogió hoy un encuentro de la jornada 17 de LALIGA HYPERMOTION entre el C.D. Leganés y el Córdoba C.F. El equipo pepinero llegaba al encuentro con 18 puntos, igualado con el descenso, tras perder su último encuentro liguero ante el Zaragoza y ser eliminado de la Copa del Rey por el Albacete. El Córdoba venía de perder su último encuentro ante el Cádiz y en una racha negativa de cuatro partidos sin ganar. El encuentro terminó sin goles (0-0) y dejó la sensación de que ambos equipos habían perdido una oportunidad para sumar algo más que un punto.
Juego áspero con pocas ocasiones
El partido comenzó con imprecisiones, ritmo bajo y mucho juego directo, una mezcla que impidió que ninguno de los dos conjuntos impusiera su plan. El Leganés, en su primer partido tras la salida del técnico anterior y con un cuerpo técnico interino, intentó asentarse en el encuentro desde la posesión, pero le faltó colmillo ofensivo. El Córdoba, por su parte, buscó transiciones rápidas, aunque casi nunca encontró superioridades en campo contrario. Entre errores en controles, pases comprometidos y decisiones precipitadas, la primera parte avanzó sin apenas ocasiones, sin fluidez y sin un dominador claro. Al descanso, el 0-0 hacía justicia al pobre espectáculo ofensivo de ambos.
En el minuto 10 de encuentro, Figueredo cayó lesionado y Igor Oca tuvo que mover ficha. Marcos Leiva fue el elegido por el técnico, jugador que debutaba hoy con el primer equipo del Leganés.
Final intenso con sabor amargo
El segundo acto cambió ligeramente la tendencia. El Córdoba salió con más decisión y logró encadenar varios ataques que metieron al Leganés en su propio campo. Las bandas empezaron a funcionar y el equipo visitante encontró cierta profundidad, aunque sin culminar en remates claros. El Leganés respondió con acciones aisladas, principalmente a balón parado, donde sí logró generar algo de inquietud en el área rival.
La gran ocasión llegó en el tramo final, cuando el Córdoba forzó un penalti por mano dentro del área tras una acción embarullada. Jacobo González asumió la responsabilidad desde los once metros, pero su disparo se estrelló en el larguero, dejando escapar la oportunidad más clara del partido para romper la igualdad. El error cambió el ánimo de ambos: el Córdoba quedó tocado y el Leganés se activó, empujado por Butarque.
En los últimos minutos, los pepineros rozaron el gol en un par de acciones. Primero con un disparo potente dentro del área que exigió al portero blanquiverde, y después con un remate de cabeza tras un córner que volvió a topar con el guardameta. Pero la falta de acierto fue un denominador común y el marcador no se movió antes del pitido final.
Un punto que no consuela a nadie
El reparto de puntos dejó un sabor agridulce en ambos bandos. Para el Leganés, el empate no termina de aliviar la situación deportiva tras las últimas semanas convulsas y la salida de Paco López. El equipo mostró orden defensivo, pero sigue sin la chispa necesaria para generar peligro constante, algo que en Butarque preocupa especialmente de cara a los próximos compromisos.
En el caso del Córdoba, la frustración fue evidente, ya que tuvo la ocasión más clara del partido y la desaprovechó, además de firmar una segunda parte más coherente que su rival. Sin embargo, la falta de contundencia en el área rival volvió a penalizar a un equipo que necesita transformar en puntos ese esfuerzo defensivo y ese mayor control del juego.
En definitiva, un 0-0 que deja a ambos con deberes y con la obligación de mejorar en la parcela ofensiva. Un partido competido, trabado y con un final emocionante, pero que terminó sin premio para ninguno.

