La jornada 15 de LaLiga nos deparaba un bonito partido entre el Real Madrid y el Real Club Celta de Vigo. El Celta asaltó el Santiago Bernabéu con Swedberg a la cabeza, en una noche donde se rozó el esperpento en la casa blanca con un Madrid inoperante y un arbitraje negligente. En definitiva, oda a la mediocridad en el Bernabéu.
El Celta salió con personalidad
Desde los primeros compases de juego se vio un Celta que no se iba a amedrentar en el Bernabéu. Salió valiente, demostrando personalidad y calidad, avisando de lo peligrosos que podía llegar a ser.
Ya en los primeros minutos vimos las intenciones de Bryan Zaragoza por la banda derecha del ataque vigués, en una incursión que acabaría en córner tras la buena intervención defensiva de Fran García.
En el minuto 12, tras un resbalón inoportuno de Raúl Asencio, el Celta montó otra contra en la que no se entendieron Bryan y Borja Iglesias.
Drama defensivo en el Real Madrid
No tanto por la imagen defensiva, que también, sino por las lesiones. En el ecuador de la primera parte, Militao notó un pinchazo en el isquio de la pierna izquierda tras un esfuerzo defensivo. El central brasileño tuvo que ser sustituido; apenas podía andar y los gestos de dolor eran bastante ostensibles. Entró Rüdiger en su lugar.
El Madrid sin juego
La primera parte fue bastante espesa en cuanto a juego. El Celta se encontraba muy cómodo en su planteamiento. De vez en cuando llegaba a puerta con peligro.
En el minuto 41, Courtois hizo el paradón de cada partido tras una excepcional jugada celeste, saliendo desde atrás y librando la presión timorata del Madrid. El disparo de Borja Iglesias, como digo, lo paró Courtois.
El Celta se puso por delante a los 8 minutos de la segunda parte
Claudio Giráldez metió un cambio en el descanso. Williot Swedberg entró al campo en detrimento de Pablo Durán. El sueco tardó únicamente ocho minutos para, en el 53, meter la punterita del pie tras un gran centro raso de Bryan Zaragoza y hacer el primero.
El Madrid quedó grogui, y empezó el espectáculo arbitral
Si durante toda la primera parte el Real Madrid no generó nada de fútbol, solo acciones individuales sin peligro, el gol del Celta desquició a los blancos y no supieron reaccionar.
Para añadir más dramatismo al partido, emergió la figura de Alejandro Quintero González, que tuvo una actuación paupérrima y bastante lamentable.
Empezamos; sacó amarilla a Bellingham tras entrar en el terreno de juego previa concesión del cuarto arbitro. Acto seguido, amonestó dos veces a Fran García en un minuto por sendas faltas. La primera, razonable; la segunda, rigurosa cuanto menos. Su retahíla de decisiones absurdas continuó, siendo pedantemente estricto con la altura de los saques de falta, cortando el ritmo de juego y desesperando al Madrid y al Bernabéu.
Para continuar, Quintero González se hacía un lío cada vez que tenía que aplicar la ley de la ventaja, tomando decisiones absurdas como dejar seguir, pitar la falta a los diez segundos y no amonestar.
Y, para terminar, se lució expulsando a Carreras y dejando al Madrid con nueve jugadores, más el carrusel de amarillas y otra roja a Endrick al término del partido. Una auténtica oda a la mediocridad en el Bernabéu.
El Madrid con nueve y el Celta sentenció
Tras la expulsión de Fran García, el Madrid se vino arriba empujado por el Bernabéu. Tuvo varias ocasiones claras, como un intento de vaselina de Mbappé tras un control espectacular. Pero no pudo; no le dio. El «efecto Bernabéu» no obtuvo el resultado deseado.
En el descuento, un Madrid con nueve y a la deriva fue maniatado por el Celta, que, casi jugando como en el patio del colegio, se metió hasta la cocina a través de Swedberg para anotar el segundo y desatar una monumental pitada en el Bernabéu, que ve cómo el Real Madrid pierde por primera vez en casa y solo ha sumado seis de los últimos quince puntos.
Próxima jornada
El Real Madrid recibe al Manchester City en Champions el miércoles 10 de diciembre. En liga, viajará a Vitoria para medirse al Deportivo Alavés el domingo 14 de diciembre a las 21:00.
Por su parte, el conjunto olívico recibe al Bologna en la Uefa Europa League el jueves 11 de diciembre a las 21:00 horas. En liga, el domingo 14 a las 16:30, recibirá en Abanca Balaídos al Athletic Club.
