El Atlético de Madrid sigue sin encontrarse a falta de cuatro días de la ida de las semifinales de la Copa del Rey. Atlético de Madrid y Real Betis se volvían a ver las caras en la jornada 23 de LaLiga EA Sports en el Metropolitano. Menos de 72 horas después de la manita copera, estos clubes se enfrentaban de nuevo, aunque en este caso en Madrid. Los colchoneros arrancaron el tramo más determinante de la temporada con la mente puesta en las semifinales coperas contra el Barcelona. Por su parte, los verdiblancos llegaban a la capital con ganas de revancha tras la humillación en La Cartuja.
Antony silenció el Metropolitano
El dominio inicial del encuentro lo tuvo los locales que buscaron con la presencia de Lookman repetir victoria. No obstante, tras un remate del nigeriano que se marchó fuera por poco, los sevillanos lograron poner en aprietos a la defensa madrileña. Mediante el juego directo, los de Manuel Pellegrini generaron peligro a la portería de Oblak. De hecho, el portero esloveno tuvo que aparecer en dos ocasiones para despejar dos mano a mano de Bakambu.
Sin embargo, a la tercera llegó la vencida. Un cambio de orientación visitante cayó en los pies de Antony. El extremo brasileño aprovechó el espacio que le dejó Ruggeri para armar su pierna izquierda desde la frontal. El remate sorprendió a Oblak y abrió el marcador en el minuto 28. En el último cuarto de hora, inició el juego a contracorriente de los rojiblancos. Con el estreno como titular de Mendoza, el centro del campo perdió su esencia por la baja por lesión de Pablo Barrios. El ritmo que imponía el jugador de Moratalaz no se mostró en un Thiago Almada que le faltó protagonismo en la primera mitad.
Las ocasiones no aparecían, pero un centro lateral hacia Lookman acabó al fondo de la portería visitante. No obstante, el nigeriano se encontraba en fuera de juego y el árbitro asistente lo percató para anular el tanto. Con esta jugada en el descuento, se llegó al descanso con el 0 a 1 en el marcador.
Un gol anulado muy cuestionable
Diego Pablo Simeone intentó cambiar la historia del partido con un triple cambio en el ecuador. Sorloth, Baena y Le Normand ingresaron al terreno de juego por Almada, Julián Álvarez y Ruggeri que tuvieron un partido gris. Unos cambios que funcionaron debido a que el peligro empezó a aparecer en la portería que defendía Álvaro Vallés. La ocasión más clara tuvo lugar en un saque de esquina que remató el delantero noruego en el que el portero demostró sus reflejos para desviar el cabezazo al larguero.
Un encuentro que no se salvó de la polémica. En el minuto 74, los locales crearon una gran jugada por la banda derecha, donde Giuliano puso un centro directo al punto de penalti. Ahí, Griezmann y Diego Llorente pelearon por el balón, introduciéndose el central bético la pelota hacia su propia portería. Un gol del empate que ponía contra las cuerdas a los de Pellegrini. A pesar de esto, el colegiado tardó en dar validez al gol porque desde la sala VAR se revisaba una posición antirreglamentaria del atacante francés. Tras varios minutos de revisión, el árbitro acudió al monitor a revisarlo y decidió anular el tanto debido a que algún centímetro de la punta de la bota izquierda de Griezmann se encontraba adelantado al esférico.
En el tramo final, el conjunto colchonero perseveró en el intento de igualar el encuentro, pero la defensa bética se mantuvo férrea sin apenas sufrimiento. Así, el partido llegó al final con la victoria visitante por 0 a 1 que supone la primera del Real Betis en el Metropolitano. Tres puntos con los que los sevillanos se toman su revancha particular después de la eliminación copera. Una competición que debe afrontar el Atlético de Madrid la ida de las semifinales este jueves en casa contra el Barcelona. Para soñar con llegar a La Cartuja, debe cambiar muchas cosas en el juego rojiblanco para batir a un Barcelona inexpugnable.

