El Coliseum vuelve a sonreírVictoria getafense con sabor charrúa Foto: Getafe C.F.

Victoria del Getafe ante un Villarreal de Marcelino que con Mikautadze descontó los goles de Arambarri y Satriano, pero no pudo remontar el envite. El cuadro de Bordalás regaló por fin una victoria que el Coliseum celebró por todo lo alto, con una afición azulona que vuelve a sonreír. Se colocan a cinco puntos del descenso, mejorando sobremanera su posición en la tabla de La Liga.

Arambarri no perdonó desde los once metros

La primera parte transcurrió sin demasiados sobresaltos, con un Getafe cómodo, bien plantado y teniendo el control de la situación. El Villarreal estuvo desconocido, incapaz de tomar las riendas y cambiar un guion muy favorable al Getafe.

A falta de diez minutos para que concluyese el primer tiempo, Renato Veiga cometió penalti sobre Luis Vázquez por agarrón. La pena máxima se señaló a instancias del Var. Como ya ocurrió hace una semana en Mendizorroza, Mauro Arambarri se encargó de transformar el lanzamiento desde los once metros, poniendo el 1-0. Con ese tanto del charrúa se marchó el Getafe ganando al descanso.

El primero de Martín Satriano

Continuó en la misma línea el encuentro en la reanudación del choque. El Getafe seguía llevando el encuentro por el camino que le interesaba. Hacía así el cuadro de Bordalás valer la ventaja de jugar en un Coliseum que vuelve a sonreír con esta versión de su equipo.

En el 52’ llegó el segundo del Getafe. Aprovechó y castigó un error en la salida de Pau Navarro, abriendo Milla para Juan Iglesias que desde la izquierda puso un gran centro para que Satriano cabecease de lujo e hiciese el 2-0. Recortó diferencias el submarino amarillo, con un buen gol de Mikautadze aprovechando varios rechaces y el propio rebote del palo.

A pesar del susto, resistió bien el Getafe, manteniendo ese 2-1 final y sellando una victoria clave, con la que vuelve a respirar tranquilo.