Los jugadores celebrando el gol de Lookman. FOTO: Atlético de Madrid

El Atleti aguanta y resiste el impulso culé para volver a unas semifinales europeas. Atlético de Madrid y Barcelona se medían en la vuelta de los cuartos de final de la UEFA Champions League en el Metropolitano. Tras la importante victoria en la ida, los colchoneros buscaban hacer buena la ventaja en su feudo para volver nueve años después a las semis de esta competición. Con este encuentro, los del Cholo Simeone iniciaban una semana importantísima con la final de Sevilla este sábado. Por su parte, los culés se encomendaban a una difícil remontada en Madrid para mantener el sueño de la sexta.

El inicio azulgrana puso contra las cuerdas a los locales

En un Metropolitano a rebosar que daba muestra de la noche histórica inició una batalla a vida o muerte. Los visitantes tenían clara la consigna de apretar desde el pitido inicial. De hecho, en el primer minuto, Lamine Yamal avisó seriamente. Tras una buena jugada del extremo de Rocafonda, Musso despejó un potente disparo raso desde la frontal.

Sin embargo, el gol no tardó mucho en llegar. Después de un error grave de Lenglet en la salida de balón, Yamal robó la pelota al minuto 4 para plantarse mano a mano frente al argentino. Ahí, con una definición exquisita por debajo de las piernas, abrió el marcador para aumentar la confianza en la remontada.

Este error desesperó a los atléticos que veían gastar una bala demasiado pronto a la vez que los de Hansi Flick se mostraban cómodos sobre el césped. Pese a que los de Simeone intentaron soltarse por ambas bandas, el peligro azulgrana en la presión impedía que el Atlético de Madrid avanzase líneas. Las imprecisiones en los momentos importantes lo pagó realmente caro los rojiblancos.

En el minuto 23, Lenglet y Griezmann se equivocaron en la salida de balón para regalar una jugada de peligro al Barcelona que no perdonó. Con una gran combinación, encontraron a Ferrán Torres que se midió a un Lenglet tibio que, además de romper la posición antirreglamentaria, no puso demasiados obstáculos para que el delantero valenciano colocase el balón en la escuadra colchonera. En el ecuador de la primera mitad, el Barcelona logró igualar la eliminatoria y quiso aprovechar esta superioridad para sentenciar antes de que los rojiblancos reaccionasen.

Lookman aprovechó la magia de Griezmann

Nada más sacar desde centro después del segundo gol, los culés volvieron a recuperar en campo rival para crear una ocasión clarísima. En un 4 para 2, Lamine Yamal dio un pase de trivela a Fermín. El cabezazo a bocajarro del onubense se topó con Juan Musso que salvó al Atlético de Madrid. Tras el remate, Fermín chocó con la bota del guardameta y tuvo que ser atendido durante varios minutos, calmando en gran medida el partido.

Esta calma durante la tempestad la aprovechó bastante los rojiblancos para recomponerse. Tanto es así que los de Simeone reaccionaron para volver a ponerse con ventaja en la eliminatoria. A la media hora de encuentro, Griezmann dio un pase en profundidad de primeras para poner a prueba la potencia de Marcos Llorente. Con esta jugada, se colocaron el madrileño y Lookman con un dos para uno. En el momento justo, el internacional español encontró al nigeriano para que batiese a Joan García y anotar el 1 a 2.

Con este resultado, los colchoneros volvieron a mostrarse firmes en el partido para llegar al descanso con la ventaja en la eliminatoria. Sin apenas ocasiones peligrosas en el tramo final de la primera mitad, los equipos pasaron por vestuarios con este resultado.

Los cambios de Simeone controlaron los errores del Barcelona

Al inicio de esta segunda parte, los culés se veían obligados a remar nuevamente para igualar la serie. Sin embargo, los madrileños parecían tener el apartado físico a favor tras el sobreesfuerzo visitante inicial. Por tanto, Flick apostó por volver a la carga en los primeros minutos. No obstante, Ademola Lookman avisó primero tras una contra de Julián Álvarez. El delantero argentino robó en el centro del campo para montar un contragolpe larguísimo. Cuando el argentino se quedó sin fuerzas, encontró al africano para que pegase desde la frontal, marchándose el disparo por poco.

A pesar de esta llegada, el Barcelona encerró a los rojiblancos y, en uno de los intentos, finalmente volvieron a igualar la eliminatoria. En el minuto 54, Lenglet taponó un remate de volea de Gavi, pero el rechace cayó en Ferrán que anotó a placer para poner el 1 a 3. Sin embargo, el Tiburón se encontraba en fuera de juego y, tras dos minutos de revisión, el VAR avisó a Turpin para que anulase el gol. Este tanto anulado sentó como un jarro de agua helada para los catalanes que perdieron progresivamente el dominio.

Este guante lo recogió Simeone cuando realizó un doble cambio decisivo a falta de 25 minutos. La entrada de Álex Baena y Nico por Giuliano y Lookman no solo daba frescura a las bandas, sino que permitía un mayor control en el centro del campo colchonero. Con estas variaciones, los rojiblancos llegaron a asediar al Barcelona en busca del empate en el partido que sentenciase la eliminatoria. La más clara llegó en un saque de banda local. En el saque largo de Baena, Nico prolongó la pelota hacia el área pequeña donde Le Normand fusiló, pero Joan García sacó una pierna milagrosa para evitar el empate.

Aunque los locales no encontraron el gol, la sentencia llegó nada más salir Sorloth al campo. En un robo de Llorente en el 80, el madrileño vio que el noruego se iba y le dio un pase, pero Eric García le derribó cuando iba a entrar en el área. Cuando las 70 mil almas del Metropolitano pidieron la roja, el asistente señaló fuera de juego. Sin embargo, el delantero noruego no se encontraba adelantado y el VAR instó como ya ocurrió hace seis días a que el árbitro valorase la expulsión del defensa español.

Tras varios minutos y, sin dudarlo, Turpin expulsó de forma directa al de Martorell y el Barcelona se quedó con uno menos otra vez. Esta superioridad numérica se evidenció claramente en un tramo final en el que al Barça le faltaban fuerzas. Exceptuando un cabezazo a bocajarro que no apuntó Araujo entre los tres palos, los visitantes no generaron apenas peligro y el partido acabó con este 1 a 2 que daba la clasificación al Atlético de Madrid a las semifinales.

Unas semifinales en las que los rojiblancos se medirán al vencedor de la eliminatoria de ArsenalSporting CP con la ida en el Metropolitano y la vuelta en Londres o Lisboa por un puesto en la final de Budapest. Antes, la euforia colchonera se querrá trasladar a Sevilla donde el sábado buscará ganar la Copa del Rey en la gran final de La Cartuja contra la Real Sociedad.