Julián celebra el gol del empate. FOTO: Atlético de Madrid

Como era de esperar, el finalista se decidirá en Londres. Atlético de Madrid y Arsenal se medían en la ida de las semis de la Liga de Campeones en el Metropolitano. Unas semifinales ilusionantes en el que ambos conjuntos ansían su primera Champions. Los madrileños se dejaron esta competición como última bala, mientras que los ingleses optaban todavía a un doblete con una Premier que no ganan desde hace más de 20 años.

Gyökeres confirmó el favoritismo del Arsenal

Con un ambiente de gala en el estadio, dejando una estampa única con un tifo con rollos de papel, arrancó una eliminatoria de pura estrategia. Mientras que en el PSG-Bayern se desató la locura, el control de los momentos era crucial. El objetivo de ambos se mantenía en llegar vivos a la vuelta. Sin embargo, pese a esta estrategia, los dos equipos buscaban sus opciones de aprovechar aquellas imprecisiones del rival para anotar.

La primera ocasión clara ocurrió con un disparo desde la frontal de Julián Álvarez que despejó David Raya a córner. Con esto, se confirmaba que la historia de la Fase Liga no iba a ser la misma. Aunque ambos intentaron sorprender al rival, el resultado inicial se mantuvo hasta el minuto 40. Ahí, el Arsenal combinó a la perfección hasta que la pelota llegó a Gyökeres dentro del área. Cuando el sueco se ganó el espacio, Hancko atropelló por detrás al delantero y el árbitro señaló penalti.

Un penalti que asumió el delantero sueco y que, pese a que Oblak adivinó las intenciones, anotó para enseñar su famosa máscara en la celebración. Con este gol, el partido llegó al descanso con la ventaja mínima para los londinenses.

Raya salva a los gunners en el asedio colchonero

El inicio de los rojiblancos varió por completo el partido. El cambio de Le Normand por un Giuliano tocado del costado adelantó a Llorente que empezó a tener una alta presencia ofensiva. Un mano a mano de Lookman que despejó Raya y cuyo rechace Griezmann disparó y sacó Gabriel avisó seriamente a los de Arteta. De hecho, en un saque de esquina, el Atleti logró sacar el empate. Griezmann vio liberado en la frontal a Llorente que empaló de primeras en la frontal y Ben White sacó con la mano. Para sorpresa de los jugadores, el árbitro comentó que no vio la acción y tuvo que ser avisado por el VAR para que señalase penalti.

Un lanzamiento que realizó Julián unos días después de fallar en La Cartuja en la tanda de penaltis en la final. No obstante, la Araña se desquitó con un fusil hacia la escuadra que dejo en el medio al guardameta español para empatar. Este arreón rojiblanco no frenó y los de Simeone buscaron con insistencia el gol de la victoria para llegar a Londres con ventaja. La mejoría de los de Simeone obligó a Arteta a revolucionar su equipo con cuatro cambios.

A pesar de esto, los locales se acercaron en un par de ocasiones con peligro. En una combinación por la banda izquierda, Antoine Griezmann chutó al larguero, desesperando al entrenador argentino. La más clara llegó con una acción por la derecha en la que Llorente mostró su potencia y centró a Lookman que, tras deshacerse de White, disparó mordido con la pierna mala al muñeco.

Cuando parecía que el empate se iba a mantener, Hancko volvió a cometer un error cometiendo un penalti sobre Eze. No obstante, el VAR salvó al eslovaco debido a que avisó a Makkelie para revisar la acción porque el contacto era casi inexistente. Por tanto, el holandés se retractó y anuló el penalti. Sin mucha más historia, el partido finalizó dejando una batalla en Londres asegurada para la vuelta.

Antes del partido del martes en el Emirates, ambos tienen un partido liguero por delante. Con la posibilidad de realizar rotaciones, el Atleti visitará Mestalla con la mente puesta en Londres. El Arsenal, por su parte, se enfrenta al Fulham en la Premier, pero no podrá dejarse nada porque se encuentran en una lucha frenética por el título.