Hoy arranca una de las trilogías más esperadas de esta temporada futbolística. El Atlético de Madrid vuelve a medirse al Barcelona en la jornada 30 de LaLiga EA Sports en el Metropolitano. Aunque ya se han enfrentado en tres ocasiones en lo que llevamos de temporada, este será el primero de los tres que tendrán lugar entre ambos conjuntos en los próximos diez días. Tras este encuentro liguero, los dos clubes se enfrentarán entre sí en los cuartos de final de la UEFA Champions League. Las numerosas bajas y la situación en la competición doméstica obliga a los colchoneros a no realizar sobreesfuerzos para pensar en esta eliminatoria europea y en la final de la Copa del Rey. Un esfuerzo que sí debe hacer los azulgranas. Para mantener el liderato liguero, debe sumar tres puntos y Hansi Flick no podrá rotar tanto como lo hará Diego Pablo Simeone.
El Atleti afronta uno de los meses más ilusionantes de los últimos años
Con este partido en el Metropolitano, el Atlético de Madrid comienza uno de los meses más importantes de las últimas temporadas. La eliminatoria de cuartos de final europea y la final copera frente a la Real Sociedad suponen una gran ilusión en el club que necesita de estos momentos. Sin embargo, la actualidad manda. Los rojiblancos tienen por delante un partido en el que se evitará tomar riesgos. Esto es así por la cercanía con los cuartos de Champions contra un Barcelona que asusta. Además, Simeone presenta una gran cantidad de bajas.
El virus FIFA ha azotado a los madrileños y para este partido no podrán contar con Oblak, Pubill, Mendoza, Barrios y Cardoso por lesión ni con Llorente por sanción. El deseo de Simeone es poder contar con la mayoría de los lesionados para el partido trascendental de ida en el Camp Nou el próximo miércoles. Pese a todas estas circunstancias negativas que hacen indicar que el rendimiento rojiblanco no será absoluto, muchos de los presentes en el once inicial deben ganarse un puesto para esta fase crucial de la temporada.
Este partido también tiene importancia en lo emocional. Antoine Griezmann jugará su primer partido desde que anunció hace una semana su marcha a final de temporada. Por lo que se espera que esta noche comience una despedida que finalice con, mínimo, un trofeo bajo el brazo.
Un Barcelona que no se puede dejar nada
Los culés se encuentran en una posición opuesta en esta competición. Aunque los catalanes tienen de igual forma una gran ilusión puesta en la Champions, la realidad es que en el partido de hoy el Barcelona presentan más necesidades de victoria. Con la búsqueda de afianzar el liderato sobre el Real Madrid, Flick no podrá dar tanto descanso a sus mejores futbolistas.
Lo positivo para el entrenador alemán es que recupera tras casi un mes de baja a Alejandro Balde y Jules Koundé. Sin embargo, la peor noticia para los azulgranas es la lesión en el parón de selecciones de uno de sus mejores jugadores, Raphinha. El internacional brasileño se resintió nuevamente de sus molestias musculares contra Francia y estará de baja el próximo mes. Una lesión con la que se pierde esta eliminatoria vital europea.
El partido liguero lo arbitrará Mateo Busquets Ferrer y estará acompañado por Mario Melero López en el VAR. Un choque con necesidades opuestas, pero que supone el inicio de una trilogía en la que solo uno acabará reforzado para el final de temporada.

