El Atleti coge billete a Sevilla para volver a una final de Copa 13 años después. Barcelona y Atlético de Madrid se enfrentaban en el partido de vuelta de las semifinales de Copa del Rey en el Camp Nou. Tras el gran partido en el Metropolitano, los colchoneros buscaban pasar con comodidad el trámite del duelo en Barcelona. Por otro lado, los azulgranas se agarraban a un clavo ardiendo para confiar en la remontada en el feudo catalán.
Lamine Yamal lideró el intento de remontada
A diferencia del encuentro de hace tres semanas, el Barcelona se aprovechó de la presencia de Pedri para asumir el dominio del esférico. Rápidamente, los culés sometieron para intentar la remontada. Aunque los azulgranas asediaban en campo rival, los colchoneros se mostraban cómodos con la defensa cerrada. Los inconvenientes aumentaron para Hansi Flick con la lesión muscular de Kounde en el minuto 10. Los visitantes intentaban salir a la contra para repetir el éxito de la ida, pero la defensa azulgrana se mostró atenta para repeler las opciones de los de Simeone. La primera ocasión clara para los locales llegó con un disparo de Ferrán Torres después de una pérdida en la salida de balón atlética.
El primer gol del encuentro tardó menos de lo deseado para el entrenador argentino. Al acercarse a la media hora de partido, el Barcelona dispuso de un saque de esquina. Con un lanzamiento en corto, el extremo español se deshizo de Lookman para llegar a línea de fondo, donde dio un pase de la muerte. Este pase llegó directo a Marc Bernal que, a placer, abrió el marcador para aumentar la confianza en la remontada.
Este gol provocó que los rojiblancos reaccionasen y empezasen a llegar con peligro a la portería que defendía Joan García. Al borde del descanso, llegó la ocasión más clara del partido para el Atlético de Madrid. Con una combinación en banda derecha, Marcos Llorente puso un centro al área pequeña. El atacante nigeriano se adelantó a la defensa local para rematar de cabeza a bocajarro. Sin embargo, el cabezazo se marchó desviado por poco y se dio una vida extra al Barcelona. El equipo de Hansi Flick no desaprovechó esto y aumentó la ventaja antes del descanso. En la última jugada de la primera mitad, Pedri se plantó en el área tras una buena combinación y Pubill le derribó. El colegiado señaló penalti y Raphinha engañó a la perfección a Musso para poner el 2 a 0 antes del paso por vestuarios.
La solidez rojiblanca resistió al asedio culé
Este resultado ayudó a que la confianza local creciese y las ganas por culminar la remontada se evidenciaron sobre el terreno del juego. Sin embargo, a los pocos minutos, el Atleti volvió a intentar sentenciar la eliminatoria con un remate desde la frontal de Julián que despejó sin problemas el portero catalán. Esta mejoría visitante duró bastante poco ya que rápidamente dominó de nuevo el Barcelona. En una acción similar al primer gol, Lamine Yamal dejó un pase a Ferrán, pero en este caso el guardameta argentino se hizo gigante. Al rechace, Bernal remató y Musso volvió a mostrar su reflejos para culminar una doble parada extraordinaria.
Los problemas rojiblancos para aguantar el balón hicieron que Simeone variase con la entrada de Sorloth por Lookman. Además, la salida de Koke por Molina permitió que Llorente ocupase el centro del campo para no perder físicamente los duelos. A pesar de los cambios, los culés mantenían la superioridad y la fe en la remontada. Una remontada que se acercó a falta de 20 minutos con el tercer gol local. En un centro preciso de Joao Cancelo, Marc Bernal se volvió a adelantar a la defensa para anotar su doblete particular. Aunque la posición del centrocampista barcelonés era dudosa, el árbitro validó finalmente el tanto.
No obstante, cuando más cerca estaban los azulgranas de la remontada, el sobresfuezo físico local mermó en el tramo final del encuentro. El desgaste afectó al conjunto local que perdió intensidad y empezó a cometer errores graves. Joao Cancelo y Dani Olmo se jugaron sendas expulsiones con dos entradas evitables que, finalmente, Ricardo de Burgos Bengoetxea no penalizó. Además, este desgaste provocó que los de Hansi Flick perdieran varios balones en el centro del campo. Esto posibilitó que la calma se restaurase en el conjunto de Simeone para sufrir lo menos posible hasta el pitido final.
Un pitido que se produjo al superar el tiempo de descuento para que el Barcelona muriese en la orilla y el Atlético de Madrid certificase su acceso a la final de La Cartuja. Una final en la que los madrileños esperarán a Real Sociedad o Athletic Club. Trece años después, el Atlético de Madrid vuelve a una final copera con la máxima ilusión posible en una temporada en la que los colchoneros son los únicos en mantenerse vivos en todas las competiciones. La próxima jornada liguera para los rojiblancos será este sábado en el Metropolitano frente a la Real Sociedad, lo que podría ser un adelanto de la final, antes de la eliminatoria europea contra el Tottenham. Por su parte, el Barcelona visita San Mamés para enfrentarse al Athletic Club en busca de mantener la ventaja en el liderato.

