Barcelona y Atlético de Madrid se miden nuevamente con los cuartos de final europeos. Cuatro días después de su último enfrentamiento, el Camp Nou acogerá otra batalla crucial. Tras sentenciar la Liga en el Metropolitano, los catalanes buscarán repetir las semis del año pasado para eliminar a un hueso duro. Por su parte, los colchoneros apuntan a la ilusión para disputar sus primeras semifinales de Champions desde que aterrizaron en el Metropolitano. El descanso de varios rojiblancos en liga podrá decantar la ida en un estadio en el que los azulgranas solo han ganado desde que volvieron.
Simeone se emociona en rueda de prensa al despedir a Griezmann
Una vez el equipo madrileño aterrizó en Barcelona, Antoine Griezmann y Diego Pablo Simeone se sentaron en la rueda de prensa previa. Sin embargo, la anécdota de esta comparecencia se dio antes de tomar la palabra el francés. Simeone interrumpió el orden para agradecer públicamente todos los años del delantero en el equipo. Un mensaje de despedida tras anunciar hace dos semanas su salida a final de temporada al Orlando City. El entrenador argentino apeló al deseo de disfrutar del francés durante los máximos partidos posibles, recalcando que buscará llegar a la final de Budapest.
La presencia del francés en la rueda de prensa deja claro que saldrá de inicio esta noche, pese a jugar una hora el sábado. Un once inicial sin muchas dudas después de confirmarse la baja de Jan Oblak en portería. Juan Musso, que ha demostrado mucha seguridad en los partidos que ha jugado esta temporada, volverá a defender la portería rojiblanca en Barcelona. El descanso de Julián, Lookman, Llorente y Hancko en la última semana se antoja como factor crucial para superar un choque complicado. Además, la mejor noticia se dio con la vuelta de Marc Pubill que dejó atrás sus problemas en las costillas para liderar la defensa.
Un encuentro de ida en el que los colchoneros intentarán olvidarse de la goleada sufrida en la vuelta de las semis coperas. Aunque se guarda buen recuerdo de la clasificación a la final, el Atleti sufrió en sus propias carnes la potencia ofensiva culé. Sin embargo, la solvencia defensiva demostrada en el partido liguero ayuda a confiar en la resistencia madrileña en Barcelona.
El Barcelona se juega todas sus cartas en casa
Mientras que el Atlético de Madrid intentará aguantar los primeros 90 minutos en Barcelona, los de Hansi Flick buscarán disponer de la máxima ventaja posible para el Metropolitano. El recuerdo del 4 a 0 copero en Madrid dejó un malísimo recuerdo a los azulgranas y piensan que necesitan sentenciar en el Camp Nou para que el ambiente hostil del Metropolitano no entre en juego. Un Barça, que después de sentenciar la liga esta semana, aspira a levantar su sexta Orejona. Para ello, tendrá que hacer frente a algunas adversidades. La baja de Raphinha para toda la eliminatoria es bastante sensible para el entrenador alemán y debe pensar quién sería la mejor opción para sustituirle en estos 180 minutos.
No obstante, esta no es la única baja que dispone los catalanes. El sobreesfuerzo en Madrid pagó caro a varios jugadores importantes que disputaron todo el encuentro y a otros, como Bernal, que se marcharon lesionados. El internacional sub-21 sufrió un esguince en el tobillo que le deja fuera de los terrenos de juego para varios días y tendrá que ver desde la grada el partido de esta noche. Otro aspecto importante de controlar es la cantidad de jugadores apercibidos por parte de ambos. Lamine Yamal, Fermín, Gerard Martín y Casadó se presentan como apercibidos azulgranas. En el caso colchonero, Llorente, Giuliano, Pubill, Ruggeri, Lenglet, Le Normand y Almada son los apercibidos del Atlético de Madrid, que si ven una amarilla se perderían la vuelta del Metropolitano.
La ida del Camp Nou lo arbitrará el colegiado rumano István Kovács, acompañado del alemán Christian Dingert en el VAR. Un árbitro rumano del que tienen mal recuerdo ambos equipos, ya que no han ganado ningún partido arbitrado por él. El único partido que ha arbitrado al Barcelona se dio en la vuelta de los cuartos europeos de hace dos temporadas frente al PSG en Montjuic, en la que la expulsión de Araujo acabó decidiendo la eliminatoria.
El caso de los rojiblancos es más notable porque en los seis partidos que ha arbitrado el rumano, todos lejos del Metropolitano, solo ha marcado un gol, siendo este en el último precedente en Estambul contra Galatasaray. En el recuerdo de los colchoneros quedó el arbitraje del Mundial de Clubes contra el PSG donde el Atlético de Madrid vio siete amarillas, haciendo siete faltas.
Dejando esto aparte, el partido entre Barcelona y Atlético de Madrid en el Camp Nou que continúa la trilogía apunta a decidir el futuro de la temporada de ambos clubes con una eliminatoria europea muy interesante.

