El Atleti se despide virtualmente de acceder directamente a los octavos de final de la UEFA Champions League. Galatasaray y Atlético de Madrid se enfrentaban en la penúltima jornada de la Fase Liga de la competición europea con el objetivo rojiblanco de meterse entre los ocho primeros. Después de los pinchazos de Manchester City, PSG e Inter, los colchoneros dependían de sí mismos para clasificarse directamente a los octavos de final. Dos victorias en los últimos dos encuentros daban la clasificación a los de Simeone sin depender de otros resultados. El conjunto turco afrontaba este encuentro con la intención de certificar su clasificación al playoff previo a los octavos.
Un gran inicio visitante que no se aprovechó
El equipo español arrancó el partido de la mejor manera posible. Tras una llegada de Julián Álvarez, los madrileños se adelantaron en el marcador con un gol de Giuliano Simeone en el minuto 3. En una combinación ofensiva por banda izquierda, Matteo Ruggeri puso un centro preciso a la cabeza del argentino para anotar. Este gran inicio parecía prever que los atléticos estarían cómodos por la cantidad de espacios que dejarían los locales. A pesar de los intentos colchoneros al contragolpe, el club de Estambul igualó el marcador rápidamente.
En el minuto 19, Sané aprovechó una falta de entendimiento entre Ruggeri y Almada para combinar con Sallai. El lateral húngaro realizó un centro atrás que se introdujo Llorente a su propia portería, pese a que no había ningún delantero local al remate. Un gol doloroso con el que el Atlético intentó volver a dominar. Este dominio se evidenció con un asedio en campo rival que no se materializó en gol ante la falta de precisión. Con todo esto, el encuentro llegó al descanso con el empate a 1.
La pérdida de fútbol castigó a Simeone
El inicio de la segunda mitad estuvo marcado por el control paulatino de los de Okan Buruk. Simeone trató de realizar variaciones para dar frescura al equipo, pero estos cambios no dieron su fruto y provocó que perdiera el dominio del esférico. Los de Estambul lograron encerrar a los visitantes en su propio campo con algunas acciones a balón parado donde se buscaba aprovechar el poderío de Osimhen.
En los últimos diez minutos, el conjunto español reaccionó y asedió nuevamente en busca del gol de la victoria. La ocasión más clara llegó con una falta desde la frontal que lanzó Antoine Griezmann. Desde una posición similar a la que marcó la semana pasada en Riazor, el francés disparó de forma precisa. Sin embargo, el portero despejó el lanzamiento que se chocó con el palo. A pesar de la búsqueda por la victoria, Oblak salvó en el descuento a los colchoneros con una parada a bocajarro.
Una parada con la que concluyó el encuentro y dejó tocados a los rojiblancos tras despedirse virtualmente de la oportunidad de acabar la Fase Liga entre los ocho primeros. Para clasificarse directamente a octavos, el Atlético de Madrid necesita ganar en casa al Bodo Glimt por la mayor diferencia de goles posible y esperar a que otros resultados sean favorables en la última jornada de esta fase de la UEFA Champions League.

