Este domingo 30 de noviembre (14:00 horas) se enfrenta un duelo clave en la parte baja de la Liga Hypermotion. El Real Zaragoza recibirá al CD Leganés en el Ibercaja Estadio, en el partido correspondiente a la jornada 16. El Zaragoza se encuentra como último clasificado en la tabla sumando 12 puntos en 15 partidos, mientras que el equipo pepinero se encuentra en el puesto número 16, a un punto de la zona de descenso. Por tanto, Leganés y Zaragoza protagonizarán un duelo de urgencias en un partido vital para tratar de revertir sus respectivas situaciones en la clasificación.
Resurgir en medio del caos
El Real Zaragoza llega con una inyección de moral tras haber conseguido la victoria en sus dos últimos encuentros, algo que no había logrado esta temporada. Esta mini racha que vive el equipo ha generado un plus de confianza enorme, indispensable para afrontar partidos como el de mañana con otra mentalidad. Para Zaragoza las noticias son optimistas: el técnico ha recuperado a varios jugadores importantes. Entre ellos figuran Samed Baždar, Dani Gómez y Paul Akouokou, quienes ya entrenaron con normalidad. Este repunte de efectivos podría permitir un once más competitivo, con mayor equilibrio físico y posibilidad de recuperar algo de intensidad ofensiva.
Por su parte, el Leganés llega con altibajos. En sus recientes salidas no ha conseguido mantener una consistencia clara: pérdidas, goles recibidos y dificultades para cerrar partidos. Además, su rendimiento defensivo ha despertado alarmas tras varios partidos en los que ha encajado goles con relativa facilidad. Así pues, el Leganés, aunque con más margen de maniobra que Zaragoza, no se presenta en su mejor forma defensiva. El conjunto de Paco López afronta el partido con serias dudas en defensa. La baja de Rubén Peña, pieza importante en el sistema defensivo, deja al equipo con alternativas de urgencia y obliga a replantear su zaga. Su sustituto natural, Sebastián Figueredo, arrastra problemas físicos; otras opciones podrían tener protagonismo, lo que introduce incertidumbre en la retaguardia.
Claves tácticas y escenarios probables
Este partido pinta a duelo de urgencias. El Zaragoza, con su afición de fondo, querrá salir con intensidad, presión alta y velocidad en las transiciones, buscando hacer daño por las bandas o a balón parado. La recuperación física de jugadores claves les da la posibilidad de mostrar mayor solidez defensiva que en jornadas anteriores. Para el Leganés, el objetivo será minimizar errores atrás, ser compacto en defensa e intentar salir al contragolpe o a balón parado; un partido al trantrán, manejando los espacios y tratando de ser efectivo cuando posea el balón.
Con ambos equipos relativamente débiles ofensivamente esta temporada, y con la ansiedad propia de lo que hay en juego, cabe esperar un partido táctico, posiblemente con pocos goles, en el que la concentración y la fortaleza mental jugarán un papel clave.
El encuentro no es un simple partido más. Representa para Zaragoza una ocasión de oro para volver a creer, sumar tres puntos vitales y apagar por un momento la presión del descenso. La plantilla, más reforzada, y la urgencia del momento le dan argumentos para soñar con un golpe de autoridad. Para Leganés, ganar supondría certificar un poco de tranquilidad en una zona intermedia, pero sus problemas defensivos y el contexto de rival con necesidad lo convierten en un duelo peligroso donde arriesgar puede salir caro.
La clave estará en si Zaragoza es capaz de canalizar su necesidad en energía positiva, y si Leganés logra mantener la calma atrás y evitar concesiones. En un escenario así, todo parece dispuesto para un encuentro intenso, cerrado… y posiblemente decidido por pequeños detalles.

