Se cumple un mes desde que Álvaro Arbeloa es entrenador del Real Madrid. El pasado 12 de enero, un día después de que el Real Madrid, por entonces dirigido por Xabi Alonso, perdiera la final de la Supercopa de España, Florentino Pérez dijo basta y cortó de raíz el proyecto del preparador vasco para dar el pistoletazo de salida al proyecto de Arbeloa, del cual parece que su estadía en el Madrid no se circunscribe únicamente a esta temporada. Tras 32 días en el cargo, se puede analizar el Madrid de Arbeloa, un mes de luces y sombras.
Empezó con batacazo
Con solo dos días en el cargo, a Arbeloa le llegaba el primer partido, convertido en “patata caliente” tras la derrota en la Supercopa y la consiguiente destitución de Xabi Alonso: la eliminatoria de Copa contra el Albacete. Para algunos pecó de exceso de confianza a la hora de hacer la convocatoria, dejando a Bellingham, Mbappé, Carvajal, Courtois… en Madrid. Otros pensaron que esa convocatoria es la misma que hubiera hecho Xabi Alonso, teniendo en cuenta que se jugaba contra el Albacete y que jugadores como Rodrygo y Mbappé llegaban tocados del torneo en Arabia. Fuera como fuese, el resultado fue el peor y el estreno fue grotesco: eliminados a las primeras de cambio por un Segunda División que lucha por no descender. Lamentable.
Se enfrentó a la mayor pitada en el Bernabéu en mucho tiempo
Tres días después de la eliminación en Copa, el Madrid recibió al Levante en casa. Era el primer partido del conjunto blanco en su feudo tras la convulsa semana, y el Santiago Bernabéu mostró su enfado. No eran silbidos dirigidos a Arbeloa, ni tampoco a Xabi Alonso. La pitada era hacia los jugadores e incluso hacia el palco. Una pitada centrada en Bellingham, Vinicius y Florentino Pérez principalmente, que duró los 90 minutos del encuentro y ni el 2-0 final calmó.
Fuera del Top-8 de la Champions
Tras vencer 6-1 al Mónaco en lo que fue el primer gran partido del Madrid de Arbeloa, el Madrid llegó a Lisboa como tercer clasificado de la liguilla de la Champions League y con todo a su favor para meterse entre los ocho primeros. Pero el Madrid se descalabró ante un Benfica que también se jugaba la vida para entrar entre los 24. El resultado es historia y el fútbol, en esos minutos finales donde siempre le ha tenido guardada la gloria al Madrid en su historia, tenía preparado un final de lo más cruel para los blancos, representado en Anatoly Trubin. Rocambolesco y el Madrid fuera del Top-8.
4 de 4 en Liga
Lo que sí es innegable es la regularidad en cuanto a resultados que ha tenido el Madrid en LaLiga. Se recuerda mucho las diez victorias en ocho partidos de Xabi Alonso y que acabó en la calle, pero es cierto que el Madrid empezó a entrar en una vorágine de mal juego unida a malos resultados durante los meses de noviembre y diciembre, que veremos si Arbeloa es capaz de evitar. De momento se ha puesto a uno del Barça, aunque sigue sin desplegar un juego que genere confianza.
Arbeloa, un mes de luces y sombras que en el futuro tendrá y querrá convertir solo en luces de títulos, y eso se consigue a base de juego y, sobre todo, resultados.
