El Real Madrid ha demostrado en la eliminatoria contra el Manchester City que, por muy mal que esté o por muy mal que vaya la temporada, en Europa siempre hay que tenerle en consideración. Eso fue seguramente de lo que pecó Guardiola. Ya debería haberse aprendido la lección, pues no es ni la primera ni la segunda vez que se lleva un revolcón bañado en merengue. Simplemente fantástico.
El Madrid avanza a los cuartos de final, donde presumiblemente se verá las caras con el todopoderoso Bayern de Múnich. En unas horas empezaremos a escuchar que el Madrid no tiene nada que hacer, que el Bayern es muy favorito…etc. Mientras tanto, Arbeloa, otro entrenador del Madrid que no vale para nada según algunos, ya se ha cargado a Mou y a Pep. Lo ha hecho ganando los dos partidos en una misma edición de la Copa de Europa y sigue callando bocas.
Otra vez salida en tromba del City pero la historia se repite
Al igual que en el Bernabéu, y seguramente con más razón y motivos hoy, el Manchester City volvió a salir dominador. Fue dueño y señor de la pelota en los primeros 15 minutos. A diferencia del partido de ida, en el que todo el peligro mancuniano venía por la banda de Doku, esta vez el juego se volcó más hacia la derecha del City. Allí se juntaban Cherki, Bernardo Silva y Reijnders. Buscaban superar a un Fran García que cuajó un partidazo. El lateral demostró que el Real Madrid tiene tres laterales izquierdos de mucho nivel.
El City volvió a encontrar esos centros que en la ida hicieron daño al Madrid. Esta vez sí eran rematados por Haaland o por jugadores de segunda línea, pero fueron repelidos por la defensa blanca o desviados. El City se hartó de realizar disparos desde fuera del área. Sin embargo, ninguno fue entre los tres palos. Tras ese primer arreón previsible del City, la historia se volvió a repetir. El Real Madrid, en el minuto 20, mató la eliminatoria.
Fue una transición de libro, empezada y terminada por Vinicius Jr.. Su disparo fue repelido por Bernardo Silva, que sacó la mano claramente realizando una “zamorana” de manual. La jugada terminó en penalti, expulsión y 0-1. Se le ponía todavía más cuesta arriba al Manchester City.
Vinicius Jr. perdonó el 0-2
Al igual que Valverde perdonó el 0-1 a los 50 segundos por no atreverse con una vaselina sobre Donnarumma, Vinicius la tuvo en el minuto 24. Realizó una diagonal hacia dentro desde la banda izquierda. Dejó en el suelo a Khusanov primero y después a Donnarumma. Cuando solo tenía que hacer lo más fácil, falló. Su disparo se fue muy desviado y el Madrid perdonaba lo que hubiera sido la sentencia.
Haaland mantuvo la esperanza sky blue
A pesar del mazazo anímico que supuso la expulsión y el gol para Guardiola y los suyos, en el minuto 41 llegó la reacción.
Haaland mandó el balón a guardar tras una gran jugada de Doku por la banda derecha. Tras poner el centro y tocar en varios defensores del Madrid, el balón le cayó al delantero noruego. No perdonó. Al menos se marchó de una eliminatoria muy discreta por su parte con un gol.
Lunin, goles anulados y tranquilidad
La segunda parte perdió en emoción. El Real Madrid tuvo que hacer un cambio en su portería. Entró Lunin por Courtois, después de que el belga sintiera una sobrecarga en el muslo. El ucraniano estuvo a la altura, como hace dos años en este mismo estadio.
El City volvió a crear mucho peligro con Doku por la banda izquierda. Sin embargo, Lunin, ante los disparos citizens, se mostró frío cual témpano de hielo. Despejaba balones sin aspavientos ni lucideces innecesarias.
En el minuto 63, Doku consiguió batirle en un mano a mano. No obstante, el extremo partía de fuera de juego. Poco después, Ait-Nouri marcó de cabeza, pero su remate también venía precedido de posición antirreglamentaria. Aunque hubieran subido al marcador, Lunin no habría sido responsable en ninguno de los dos goles. Los dos goles anulados en una horquilla de quince minutos destrozaron las esperanzas del City. El equipo empezó a ver que el intento de remontada nunca llegó a estar en ebullición. Fue ahí cuando el Real Madrid volvió a castigarle.
Primero, Valverde anotó el 1-2 en el minuto 82. Sin embargo, la jugada fue correctamente anulada por el fuera de juego de Vinicius en el arranque. Ya en el añadido, Vinicius Jr. volvió a superar a Donnarumma. De nuevo, estaba en posición antirreglamentaria tras el centro de Valverde.
No fue hsta la tercera cuando, tras un centro magnífico de Tchouaméni, tenso y medido al corazón del área, Vinicius puso la pierna en posición legal. Esta vez sí. El brasileño hizo el 1-2 y cerró una gran eliminatoria del Real Madrid.
Bayern o… Bayern
Primero llegará el derbi ante el Atlético de Madrid y, entre medias, el parón internacional. El Madrid ya espera rival en cuartos de final.
Dicho rival saldrá de la eliminatoria entre Bayern de Múnich y Atalanta. Teniendo en cuenta que los bávaros se llevaron de Bérgamo cinco goles de renta, cuesta mucho pensar que no habrá un nuevo clásico europeo. De momento, el Real Madrid sigue a lo suyo; competir, ganando y callando bocas.

