El City castiga a un Madrid fallón

En el Santiago Bernabéu se vivió una noche de alto nivel competitivo en la que el Manchester City logró imponerse por 1-2 al Real Madrid, en un encuentro marcado por la contundencia inglesa y por los errores puntuales del conjunto blanco. El partido dejó fases de dominio alterno, momentos de brillo individual y una lectura final que castiga la falta de solidez del Madrid frente a un rival que supo interpretar mejor los tiempos del juego. El City castiga a un Madrid fallón, tanto en área propia como en área rival.

Gran primera media hora del Madrid

El conjunto de Xabi Alonso inició el choque con autoridad. Desde los primeros minutos el Real Madrid trató de imponer ritmo, instalarse en campo contrario y aprovechar la verticalidad de sus atacantes. El planteamiento surtió efecto durante media hora con presión alta, circulación rápida y dinamismo por bandas. Fruto de ese impulso llegó el 1-0 en el minuto 28, en una transición ofensiva, Bellingham se la cede a Rodrygo para que, tras encarar a O´Reilly, batiera por bajo a Donnarumma. El gol supuso una bocanada de aire fresco para el Madrid, que se veía superior.

Dos mazazos antes del descanso

Pero la ventaja tuvo una vida corta. El City, que hasta entonces había tenido dificultades para asentarse en la mitad rival, encontró el empate en una acción desafortunada para el Madrid. En el 35, un remate de Gvardiol a la salida de un córner, Courtois rechaza mal, y Nico O’Reilly, atento y oportunista, empujó el balón a portería. El gol supuso un giro anímico considerable. El Real Madrid perdió seguridad, mientras que los de Guardiola aprovecharon la inercia para dar un paso adelante.

El momento decisivo del primer tiempo llegó poco antes del descanso, concretamente en el minuto 43. En una acción dentro del área, Haaland le ganó la posición a Rüdiger, que lo agarra, y provocó un penalti que el noruego transformó engañando a Courtois para marcar su primer gol en el Bernabéu y colocar el 1-2 que luego sería definitivo. El City se marchó a vestuarios con la sensación de haber rentabilizado al máximo sus acercamientos, mientras que el Madrid debía digerir la frustración de haber diluido su propio dominio.

Dominio sin recompensa en la segunda parte

La segunda parte presentó un guion ligeramente distinto. El Real Madrid recuperó la iniciativa y acumuló llegadas, aunque sin la claridad necesaria para desbordar a un Manchester City cada vez más ordenado. Los locales buscaron con insistencia a través de centros laterales, combinaciones entre líneas y disparos desde la frontal, pero la defensa inglesa respondió con solvencia y su portero intervino cuando la situación lo exigía. El cabezazo de Endrick al poste fue, quizá, la ocasión más clara para equilibrar el choque. Y sí, el delantero brasileño tuvo minutos ante la ausencia de Mbappé.

El City, consciente de su ventaja y del desgaste del rival, optó por un fútbol más pragmático; pausó el ritmo, seleccionó mejor sus salidas y se resguardó en su estructura defensiva. No necesitó demasiadas aventuras ofensivas; le bastó con mantener el orden, cerrar espacios interiores y confiar en que el Madrid no hallaría un resquicio definitivo.

Un Real Madrid falto de ideas… y de puntería

En el tramo final, el conjunto blanco aumentó la presión y la intensidad, empujado por el público y por la urgencia del marcador. Sin embargo, el paso de los minutos confirmó la dificultad para generar ocasiones claras de gol, o por lo menos transformarlas, porque la que tuvo Bellingham definiendo erróneamente de vaselina… ante un City cada vez más compacto. El encuentro se cerró sin alteraciones en el marcador y con la sensación de que los errores del primer tiempo habían condenado al equipo local.

El 1-2 deja al Real Madrid con deberes en lo competitivo y en lo emocional. El equipo demostró capacidad para dominar tramos del partido, pero también una fragilidad que penaliza al máximo nivel. Para el Manchester City, el triunfo supone un refuerzo de autoridad y una muestra de madurez en escenarios exigentes. El Bernabéu fue testigo de un duelo intenso, equilibrado en fases, pero decidido por detalles que el City manejó con más precisión. El City castiga a un Madrid fallón.

Próxima jornada

El Real Madrid recibirá al Mónaco en casa el martes 20 de enero de 2026 a las 21:00 en lo que será la penúltima jornada de la fase liga.

Por su parte, el Manchester City visitará el círculo polar ártico en Noruega para medirse al Bodø/Glimt el mismo martes 20 de enero a las 18:45.