Este Madrid es una feria.Los jugadores del Betis celebran el empate. Foto: Real Betis Balompié

El 1-1 de La Cartuja dejó la sensación de que el Real Madrid perdió dos puntos por no rematar un partido que tuvo encarrilado y de que el Betis rescató uno por pura insistencia. Este Madrid es una feria.  El equipo blanco entró mejor, más reconocible en el control inicial y con más filo en campo contrario. Mbappé tuvo dos avisos tempranos, uno servido por Brahim y otro tras un envío largo de Trent Alexander-Arnold, mientras el Betis aparecía frío, impreciso y demasiado acelerado cuando trataba de salir. En ese tramo, el Madrid encontró superioridad en la primera recepción y castigó cada pérdida verdiblanca con metros para correr.

Vinícius aprovecha el rechace

El 0-1, en el minuto 17, resumió esa diferencia de concentración. Valverde recogió fuera del área, soltó un disparo raso, Álvaro Valles no pudo blocar y Vinícius, más despierto que la defensa, cazó el rechace para marcar con la izquierda. Fue un gol de atención, de insistencia y de lectura rápida del área. El Madrid no necesitó una jugada especialmente elaborada, sino una acción bien continuada: disparo desde media distancia, error en el despeje y un delantero atento al rechace.

El Betis se rehace antes del descanso

El gol no hundió al Betis, aunque sí confirmó que el Madrid estaba cómodo mientras el partido se jugó a su ritmo. Los blancos reclamaron después una mano de Ricardo Rodríguez a disparo de Brahim, no señalada por Soto Grado ni por el VAR, en una noche con protestas en ambas áreas. El equipo visitante siguió amenazando con la movilidad de Vinícius, la conducción de Valverde y las llegadas de Bellingham, que rozó el segundo tras un pase bombeado de Mbappé y obligó a Valles a intervenir.

Pero el partido empezó a girar cuando el Madrid bajó la intensidad y el Betis entendió que no podía vivir esperando. La lesión de Bartra obligó a Pellegrini a meter a Diego Llorente en el minuto 32, y a partir de ahí el conjunto bético encontró más continuidad, sobre todo con Antony y Abde atacando costados y con Fornals apareciendo entre líneas.

Lunin sostiene al Real Madrid

Antes del descanso, el protagonista ya era Lunin. El Betis acumuló ocasiones claras: Antony probó desde la frontal, Fidalgo mandó alto tras un córner, Bakambu se plantó en un mano a mano y Fornals también tuvo una posición franca dentro del área. El portero madridista sostuvo el 0-1 con reflejos y pie firme, y esa secuencia explicó mejor que cualquier estadística el cambio de tono. El Madrid había empezado mandando, pero el Betis se fue al vestuario con la convicción de que el empate era posible.

Una segunda parte abierta

Pellegrini corrigió al descanso con Marc Roca y Cucho Hernández por Fidalgo y Bakambu. La segunda parte fue mucho más abierta, casi de ida y vuelta. El Betis tuvo más posesión y volumen ofensivo, pero el conjunto blanco acumuló más disparos a puerta, lo que retrató un partido dividido entre empuje local y peligro visitante.

Huijsen cabeceó un córner de Trent a las manos de Valles; Bellingham volvió a exigir al meta bético; y, al otro lado, Cucho obligó a Lunin a otra parada decisiva tras una acción nacida de Antony. El Betis empujaba con fe, pero el Madrid seguía encontrando espacios cuando Vinícius, Mbappé o Valverde podían correr.

El Madrid perdona la sentencia

El problema del Madrid fue no cerrar el partido. Valverde tuvo el 0-2 en el 79 y Valles respondió; Vinícius también pudo sentenciar en el 86, pero su remate salió demasiado flojo. Entre medias, Mbappé pidió el cambio y entró Gonzalo García, una sustitución que cortó parte de la amenaza blanca en transición. El Madrid había tenido momentos para matar el encuentro, pero no convirtió su ventaja en una distancia definitiva.

Bellerín firma el empate final

En el tramo final, el Betis cargó el área con Lo Celso e Isco ya sobre el campo y encontró premio en el 94. Antony ganó la acción ante Mendy, el balón viajó por dentro del área, la zaga madridista no despejó con limpieza y Bellerín apareció para golpear con el interior de la derecha entre piernas y mandar el balón al rincón. Fue un empate agónico, pero no casual: el Betis había resistido el golpe inicial, había obligado a Lunin a ser el mejor del Madrid y había creído hasta la última jugada.

Próxima jornada

El Real Madrid viajará a Barcelona para enfrentarse, en el RCD Stadium, al RCD Espanyol el próximo domingo 3 de mayo a las 21:00 horas.

Por su parte, el Betis recibirá al Oviedo en La Cartuja el domingo 3 de mayo  a las 18:30.